Meriendas para los peques

La merienda supone para muchos padres un auténtico quebradero de cabeza, ¿fruta? ¿bollería? ¿bocadillos?… ¿Cuál es la opción más saludable? Pues bien, como en todo lo referente a nutrición, la mejor opción es el equilibrio y la variedad. Para que os sea más fácil, os damos unas pequeñas directrices de cómo debería ser una buena merienda para los peques.

Los niños a media tarde necesitan reponer energía, ya que su rutina diaria es muy exigente tanto mental como físicamente. Bajo esta premisa, esta comida debería contener una porción del grupo de los hidratos de carbono, que viene a ser como la gasolina para los coches.

Dentro de los hidratos de carbono, deberían predominar los que aporten menos grasa o azúcar como el pan, en todas sus variedades (de molde, de barra, en tostadas…) y los cereales (tanto los del desayuno, como las barritas para llevar). Tenemos otras opciones más dulces como la bollería, pastelería o galletas que pueden también tomarlos de vez en cuando, aunque aconsejamos elegir productos caseros o elaborados con aceites vegetales, de oliva o de girasol. Es decir, no es lo mismo un bollo relleno de crema de caco elaborado de modo industrial (que aporta un montón de grasas saturadas, perjudiciales para la salud), que comprar un panecillo en un horno, en el que lo elaboren de modo tradicional, y le añadamos un trozo de chocolate. También cabe aclarar que existen en la actualidad marcas de bollería industrial que elaboran sus productos con aceite de girasol, ¡fijaros en el etiquetado! Y por qué no, hacer en casa un bizcochito con aceite de oliva, además los niños pueden participar, valor muy positivo para ellos.

Teniendo en cuenta que la opción más repetida debe ser el pan, lo podemos variar, cambiando cada día el “relleno”. Para el salado, los embutidos más recomendables son el jamón tanto cocido como serrano, el pavo o el lomo embuchado, y el queso, mejor los tiernos o semis. Y para el dulce, se puede añadir algún día mermelada, chocolate o miel.

La merienda se puede completar, con un vaso de leche, un zumo natural o una pieza de fruta. Esto ya dependerá del hambre y de lo que tomen resto del día, piensa que deben consumir 2-3 raciones de lácticos (1R= vaso de leche o 2 yogures o 1 trozo de queso) y 2 raciones de fruta todos los días.

Esperamos haya sido de vuestro interés y los peques puedan disfrutar de meriendas sanas, variadas y nutritivas.